En “El imaginario de Cervantes” hemos dado un paso más. Con la única idea de crear un nuevo concepto teatral vivo, dinámico y divertido, nace este espectáculo en el que se invierten los papeles: el público escribe su propia función. Como directora planteo un principio y un final común para actores y público en la plaza de una villa del S.XVII. Allí nos encontramos con quince personajes de Cervantes que vuelven a la vida para contar su historia. A partir de ahí la libertad de movimiento del público es total.
De una manera natural, alegre y despreocupada el espectador va eligiendo escenas, va siguiendo a personajes, y abandona el recinto con la sensación de haber vivido una experiencia única.

Sonia Sebastián